¿Cuál debe ser la postura de un cristiano en la política?

Queda claro que el deber cristiano, tanto como el de cualquier ciudadano, tiene ciertas responsabilidades ante las leyes terrenales que deben cumplirse. Como por ejemplo; que debemos respetarlas (Rom 13:7; 1 Ped 2:17); que debemos obedecerlas (Tit 3:1;1 Ped 2:13-17); y que debemos cumplir con los impuestos requeridos o deberes financieros (Mr 12:13-17; Mt 22:15-22; Lc 20:20-26). Esto es lo que dice la biblia, siendo esta la máxima fuente de fe, autoridad y doctrina. Y no cabe duda, lo es.

Pero, mas allá de la participación en las responsabilidades por deber, en los últimos tiempos hemos visto que la iglesia, especialmente la evangélica, de una o de otra forma participa muy de cerca en el ámbito político. Ya sea que colaboren con algún partido o candidato; o incluso, que un candidato se proclame cristiano, o que un ministro se postule como candidato, son algunos ejemplos, por mencionar algunos, que nos hacen reflexionar sobre hasta que punto los cristianos deben relacionarse o no con la política.

En el libro “Ética Cristiana, un enfoque bíblico-teológico” los autores Gerald Nyenhuis y James P. Eckman, señalan que “los cristianos caminan sobre una cuerda floja entre entender el deber cristiano hacia el estado, y buscar influir en ese estado para mayor justicia” También señalan que estas “dos esferas de la vida cristiana -la iglesia y el estado- deben estar en equilibrio” y que, aunque “cada una tiene su tarea divina, no deben traspasar la responsabilidad la una de la otra”, señalan.

Por lo tanto, ¿Qué pueden hacer los cristianos, que lejos de cualquier otra ambición, desean cumplir con los deberes cristianos ya señalados, y a su vez influir positivamente con sus valores morales en el estado sin caer en la obsesión del poder u otras ambiciones? En el mismo libro ya mencionado en esta publicación, Gerald Nyenhuis y James P. Eckman sugieren que en una democracia el cristiano debe votar. Y para hacer esto con una mayor responsabilidad, ellos citan a Robert Dugan, exdirector de la “National Association of Evalgelicals” que recomienda “los cinco principios esenciales que deben guiar al cristiano en evaluar a un candidato o leyes potenciales” y que cito a continuación: “La preeminencia de la libertad religiosa, que significa que cualquier candidato que restringa la libertad religiosa debe ser resistido, afirma; también, la protección de la vida como sagrada, arguyendo que cualquier candidato que trate la vida frívolamente  o que intente destruirla debe ser rechazado, y señala ejemplos tales como el aborto, la eutanasia y el infanticidio; La provisión de justicia para todos, que sugiereque los candidatos y la legislación deben reflejar la preocupación de Dios por la justicia y la equidad; la preservación de la familia tradicional, que indica las enseñanzas claras de la biblia acerca de la familia como la institución esencial para  Dios, he indicaque cualquier legislación que impacte a la familia en forma negativa debe ser rechazada; y la promoción de valores judeocristianos en la educación y en la legislación, que agrega que dicha educación debe reforzar los valores de los padres, y no socavar su autoridad”.

Entonces, tomando en cuenta estas cinco premisas citadas por dichos autores, y reconociendo de antemano el cumplimiento de las responsabilidades bíblicas que un cristiano debe cumplir ante el estado, queda aún más claro que la participación del cristiano en la política es importante y que puede influir de manera positiva; pero eso si, debe evitar caer en los errores del pasado (313-476 a.C.) en el que algunos eclesiásticos de la época de Constantino buscaron el favor del estado, quien prácticamente sostenía a la iglesia atreves de fondos públicos que daban en donaciones a las iglesias siendo estas enriquecidas, tal como lo expresó Jesee Lyman en su libro “Historia de la Iglesia Cristiana publicado en 1952 por la editorial Vida y revisado en 1999“y que por supuesto llevó al verdadero cristianismo a una especie de mezcla entre la iglesia y el estado, de manera que muchos hombres ambiciosos comenzaron a buscar puestos en la iglesia para obtener, como dijo Jesee Lyman, influencia social y política.

Pero los cristianos no debieran perder la fe, la razón y las buenas intensiones. Desde luego estas cosas sucedieron en el pasado y su deber es aprender de ello. También los cristianos cuentan con mas información y el recurso de la oración, y desde luego la dirección del Espíritu Santo de Dios, quien dirige sabiamente todas las decisiones importantes del creyente; y que desde luego también se incluyen todas aquellas decisiones que tienen que ver, en mucho, con las leyes que nos gobiernan aquí en la tierra.

 

Miguel Cortez

8 comentarios en “¿Cuál debe ser la postura de un cristiano en la política?”

  1. Dic eel refrán que 《quien no conoce la historia, está condenado a repetirla》y pues al parecer en nuestro continente americano se está haciendo cada vez mas delgada esa linea de separación entre iglesia y estado. No nos vaya a pasar como la iglesia primitiva que se acercó tanto a la protección del estado que quedó prácticamente absorbida por éste.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s