El misterio de la caja negra

 Un día en el pasado llegó mi casa una de esas cajas negras. Los muchachos del barrio y yo habíamos escuchado ciertas leyendas sobre esas cajas. Algunos decían que tenían la capacidad de producir ciertas imágenes nunca antes vistas; el misterio y la magia que encerraban esas cajas fue maravilloso, pero al paso del tiempo algo extraño empezó a ocurrir; algunos de mis amigos comenzaron a desaparecer, perdí la noción del tiempo, me hice más egoísta y se formatearon todas mis habilidades físicas, afectivas y sobre todo las intelectuales. La caja negra, que me ofrecía tanto jubilo no tardo en absorber toda mi visión, mi alegría y todo mi amor por el Pac-Man, Combate y Asteroides, que eran los únicos juegos que tenía, o que al menos fueron los únicos que alcance a conseguir a principios de los años 80’s.
No es broma, el Atari fue casi como el Xbox de nuestra década, solo que con menos gráficos y más sencillo que el Mario Bros de los 90’s. El punto es, que con la llegada de la tecnología ciertamente algunas cosas no vuelven a ser igual. Todo se transforma, el trabajo se vuelve más fácil, la información viaja más rápido y se cometen menos errores. Por otro lado, la eficiencia crece tan rápido como el árbol de limón de mi mamá, y finalmente, las distancias se acortan a través de las nuevas redes sociales, que algunos dicen, que si no tienes una, no existes.
Pienso que la tecnología es un beneficio para toda la humanidad, siempre y cuando uno no termine adentro de un disco duro y girando entre los ceros y los unos. Lo que quiero decir, es que por muy beneficioso que sea el avance de nuestra tecnología con todo y sus redes sociales no es bueno dejarse conectar por ellas en espíritu, alma y cuerpo. Asi que quiero compartirte los siguientes secretos cibernéticos que descubrí el día que se descompuso mi último y único Atari.
El primer secreto dice que «los “gadgets” son un conjunto de dispositivos novedosos que nos hacen la vida más fácil y divertida, pero no la remplaza». Esto quiere decir que una calculadora nos ayuda a contar y sumar manzanas, pero no tiene la capacidad de producir manzanas. O que un teléfono celular puede comunicarnos con otras personas, pero no puede ayudar a entendernos.
El segundo secreto dice que «lo último en tecnología no es el dispositivo más moderno, sino el momento en que te dice “Game Over”. Esa es la parte final donde todo vuelve a su lugar. De la virtualidad regresas a la realidad y la magia finalmente regresa a su caja, para luego incorporarte, de nuevo con el mundo real.
Y el tercer secreto, dice que «una red social se puede borrar, pero las experiencias vividas con mis amigos de verdad quedaran grabadas en lo profundo del corazón para toda la vida”. Lo que quiero decir con esto, es que en los tiempos de mi Atari no había redes sociales cibernéticas, pero si había amigos de carne y hueso. Jimena cerraba sus ojos, contaba hasta treinta y luego nos buscaba detrás de los autos. Yo tenía una canica amarilla, Paquito tiraba primero y el “tal” German ponía las reglas. Fredy era el único que se peinaba, los cuates nunca faltaban y al final del día todo mundo a sus casas.
Por cierto, hace algunos días leí en las redes sociales que muy pronto regresará el Atari. Vi la foto y esta igualito, sigue siendo una caja negra. No sé si regresa para competir en el mercado, o por lo menos de exhibición. Sin embargo me pregunto ¿Por qué no regresa Mireya, Alma o Marlene? ¿Por qué no regresa Jimena con su juego de escondidas? ¿Por qué no regresa Paty con su gis en mano para dibujar en la calle el tradicional juego de los países? ¿Por qué no saca el balón Paquito y hacemos porterías con piedras? Y por último, ¿Por qué no hacemos a un lado la tecnología, los juegos de video, el Facebook y el Instagram por un momento? Raya la calle con gis, invita al vecino a jugar a los encantados, saca la cuerda y bríncala con tu mejor amiga. Usa tu imaginación y no te olvides de los trabalenguas. Al final de cuentas el maestro dijo “en verdad os digo, que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entrareis en el reino de los cielos”. Mateo. 18:3 Ver.LBA
Miguel Cortez

Macortez1@live.com

©copyrigth 2017 Miguel A 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s